Esta pequeña incursión en el mundo “Bazar chino abierto un domingo por la tarde” comienza en el momento en el que vi y colgué en el FB de motodictos una moto de la marca Vento. Fue tal la acogida de la foto (por aquello de que Vento imitaba a muchas marcas) que creí necesario escribir sobre las motos de oriente y las imitaciones.
 
 
Imitaciones que hay unas cuantas y de todos los modelos.
 
 
 
Conozco el modus operandi del gran dragón chino a la perfección; de hecho lo he alimentado y he sido cómplice en su crecimiento y formación durante muchos años como comercial de calzado.
 
Empezaron TODAS las grandes marcas como Adidas, Nike, Camper, Levi´s, DC, NewBalance, Puma, Lacoste, Tommy, Vans, Reef,  etc llevándose la producción a China para minimizar al máximo costes de producción (gracias a su mano de obra barata) y aumentar a lo bestia el beneficio en la venta.
 
Si supierais el coste de producción respecto a lo que nos cobran, no volveríais a comprar nunca un producto fabricado en China, a no ser que os guste que os roben en la cara. Pero la imagen de marca y la publicidad nos engaña y seguimos comprando (hasta yo he caído aun sabiéndolo).
 
 
 
Pronto, el resto de fabricantes mundiales (incluidos los propios chinos) teniendo el método y saber hacer que les habían dado las marcas, comenzaron a producir a bajo coste y a imitar.
 
El funcionamiento es fácil. Se compra el zapato de marca o a veces ni eso, se fotografía el modelo original y se envía a una fábrica china dándole directrices del estándar de calidad requerido y aplicando los cambios justos para que no sea una imitación clara, además de incluir  tú propio sello o marca (poner el nombre de la firma original es un delito).
 
Los estándares de calidad, generalmente son los siguientes:
 
Indecentemente barato; aberrantemente barato; escandalosamente barato; muy barato o  barato.
 
 
El resultado en cuanto a durabilidad, diseño, comodidad o calidad brilla en la mayoría de los casos por su ausencia. Pero claro, vivimos en una sociedad enferma de consumo, comprar, tirar, comprar, tirar. Nos engañan y queremos ser engañados. Nadie compra unos zapatos o algo para que le dure; ahí está la famosa obsolescencia, programada o percibida.
 
 
 
 
Y os he soltado todo este discurso a modo de introducción porque también afecta a nuestro mundo de la moto.
 
Yo pensaba que la invasión de motos China, iba a ser como la japonesa en Europa en los años 60/70.
 
Los japoneses desembarcaron con potentes y fiables motores (en múltiples configuraciones) pero ciclos pésimos que poco a poco fueron elevando la calidad alrededor de la planta motriz. Arrasaron con los fabricantes europeos.
 
La motocicleta china (lo que he visto y conozco hasta la fecha) es abominable, perecedera en tiempo record y basura de bajo coste. Repito, lo que yo he visto y conozco. No me gustaría entrar en polémicas porque imagino que a alguien le debe haber salido alguna buena en la que todos los componentes de la moto hayan recibido un estricto control de calidad. Pero no es lo habitual. Y lo sabéis.
 
 
 
 
Es algo curioso, porque en China no producen sólo barato, producen al gusto del consumidor. Y el consumidor demanda igual un producto de primera que algo de bajo coste. La prueba está en la cantidad de industria y productos de primera que salen de sus fábricas bajo el paraguas de otras marcas. Coches, motos de origen japonés, componentes informáticos, pantallas de TV, etc. Pero siempre para otras marcas.
 
 
 
Y el problema es que aun teniendo un potencial económico tremendo, tampoco se ve ningún fabricante chino que apueste por crear una marca mundial, por ofrecer un producto de calidad; al contrario, siguen apostando por las burdas imitaciones, acabados espantosos y fiabilidad muy limitada.
 
 


 
 
Y eso siempre hablando de fábricas enormes que tienen 20.000 empleados, producciones bárbaras y facturaciones anuales de auténtica locura…pero siguen haciendo “porquiriatos chinarros”.
 
Un ejemplo lo tenemos en Zongshnen, su producción supera el millón de motos al año, 18.000 empleados. Escarceos en el mundial de motociclismo (con motos Aprilia creo pintadas con sus colores) y en las SBK chinas…pero siguen produciendo “moralla” de usar y tirar.
 
Ahora, os pongo unos montajes que he hecho para que disfrutéis de las burdas imitaciones de estos fabricantes, a ver qué os parecen.