La idea de ir a Nurburgring, la he tenido en la cabeza desde que tenía 16 años y vi en una revista el Karrusel, era increíble. Tomar una curva sobre una pared en ángulo de 45º, eso había que probarlo. Luego me enteré de que el circuito en si, eran casi 22Km de curvas de todo tipo, rasantes de montaña rusa, cambios de peralte imposibles, unas rectas demenciales y encima, rodando en medio de la mítica selva negra alemana. Rodar en el mismo sitio que los grandes de los GGPP y la F1 cuando las carreras eran más aventuras que negocios. Tenía que ir algún día en mi vida. 

Pasaron los años y he ido leyendo todo tipo de reportajes del mítico Nurburgring en muchas revistas y las ganas se hacían cada vez mayores. El año pasado y el anterior, estuve en casa de un amigo en Bonn y le pedí por favor ir con su coche a rodar una vuelta. Cuando llegué por primera vez y vi el circuito y su parking lleno de Ferrari, Lamborghini, Aston Martin, Porsche, AMG, M, 24H, Morgan pensé: Uff, será más de coche que de moto. Pero cuando rodé con el Focus de mi amigo dije: ¡Si con esto lo he pasado pipa con la moto tiene que ser la leche!. 


Las dos veces que fui dije lo mismo: ¡¡¡Tengo que venir con la moto!!!. 

Y este año, desde enero, empecé a moverlo todo, a convencer a amigos para hacer realidad este sueño. Por si fuera poco, leí en la revista Motoviva, un artículo que se titulaba “La carretera más demencial de Europa”. Y resulta que estaba en Alemania y en mitad de la selva negra, la “Schwarzwaldhochstrase”, la B500, de Baden Baden a Freudenstadt, 57 Km de curvas de buen asfalto y en medio de las montañas. 

Dicho y hecho, era lo que faltaba, un viaje con visita al circuito y buenas rutas por Alemania. El problema era el “como”, ya que ir en moto era una paliza y además íbamos a dejar las ruedas cuadradas para las tandas. Al final decidimos cargas las cinco motos en una furgoneta e irnos además con un coche, todo cargado de monos, cascos, ropa de salir, etc. 

Para el viaje, decidimos cambiarnos todas las ruedas y poner unos Bridgestone BT016 a todas las motos, así de paso hacemos una comparativa de desgaste de ruedas en distintas motos y distintos tipos de conducción.

 

Cargamos las motos el sábado por la mañana, todas con sus cinchas y bien cogidas. Adjunto fotos de las pruebas de frenada por si se iban hacia delante. La primera vez costó encontrar el ajuste óptimo, pero durante el viaje, el descargar y volver a cargar ha sido pan comido, cuestión de práctica. 

Nur02

Para un viaje tan importante, mi chica que en vez de su profesión, debería ser artista, nos hizo unas camisetas con unas caricaturas de cada uno del grupo y con el logo de Nurburg por la espalda, un triunfo total. Obviamente, yo soy el Cetáceo dentro de la pecera que está en medio, jeje, que arte tiene. 

Nur08 
Nur09

Sigue la historia en viaje a Nurburg II…