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Muchas gracias a José Manuel Serrano Esparza por enviarnos este pedazo de artículo en el cual nos habla de ese hito que fue la victoria de Álvaro Bautista en su primera carrera en SBK. Os dejamos al final vídeo resumen de la segunda carrera y este extenso reportaje que nos ha regalado José Manuel; brillante, como la victoria de Álvaro (pinchad el enlace, es su página personal):

http://elrectanguloenlamano.blogspot.com/2019/02/alvaro-bautista-extraordinaria-e.html

 

 

 

 

Aquí os dejo la versión abreviada (por espacio de página web):

ÁLVARO BAUTISTA : EXTRAORDINARIA E HISTÓRICA VICTORIA EN LA PRIMERA CARRERA DEL CAMPEONATO DEL MUNDO DE SUPERBIKE 2019 CELEBRADA EN EL CIRCUITO DE PHILLIP ISLAND EN AUSTRALIA
José Manuel Serrano Esparza


Álvaro Bautista (Aruba.it Racing-Ducati Team WorldSBK) ha logrado hoy 23 de febrero de 2019 una sensacional victoria en la primera carrera del Campeonato del Mundo de Superbike 2019 celebrada en el Circuito de Phillip Island (Australia).
Es un histórico e importantísimo triunfo por varias razones fundamentales :
– El modo en que se ha producido, con una gran autoridad de principio a fin y batiendo con una diferencia de nada menos que 14.9 s al segundo clasificado, el piloto británico Jonathan Rea (Kawasaki Racing Team WorldSBK), hoy por hoy número 1 mundial de la competición y que ha ganado hasta la fecha cuatro campeonatos mundiales de SuperBike (2015, 2016, 2017 y 2018) y había obtenido la pole position.


– Álvaro Bautista llevaba casi diez años sin ganar una carrera, tras una etapa en MotoGP en la que la presencia de abundantes pilotos de primerísima talla mundial como Marc Márquez, Valentino Rossi, Jorge Lorenzo, Andrea Dovizioso, Maverick Viñales y otros, no le permitió disponer de ninguna de las motos más punteras, pese a lo cual obtuvo sobre una Ducati Desmosedici GP16 con el Angel Nieto Aspar Team en 2017 dos resultados muy meritorios : su cuarto puesto en Argentina y su 5º puesto en Mugello, mejorando notablemente su rendimiento durante la pasada temporada 2018 en la que consiguió dos quintos puestos (en Alemania y Japón) también sobre una Ducati Desmosedici GP17 y un gran 4º puesto en Australia donde estuvo a punto de entrar en el cajón (Maverick Viñales, Andrea Iannone y Andrea Dovizioso) sobre la Ducati Desmosedici GP18 de Jorge Lorenzo, al que sustituyó por lesión.

– Jonathan Rea se ha dado cuenta de la trascendencia de la victoria de Álvaro Bautista y ha ido rápidamente a saludarle, con encomiable deportividad. De hecho, el gran piloto británico, referente mundial de la competición y el hombre que más títulos mundiales de SBK ha conseguido en toda la historia junto con el mítico Carl Fogarty (Campeón del Mundo de SBK en 1994, 1995, 1998 y 1999, los tres primeros con Ducati 916 y el último con Ducati 996), se ha esforzado por alcanzar al piloto talaverano, sin conseguirlo, ya que el ritmo de Bati ha sido devastador.


– La potencia y velocidad mostradas por la Ducati Panigale V4 R de 998 c.c y 245 CV a 16.500 rpm en el Circuito de Phillip Island pueden calificarse sin ambages como descomunales.
Pero más insólitos todavía son su inefable control y dulzura de pilotaje en las curvas, con impresionante seguridad y facilidad de conducción.
Una formidable máquina a la que un gran piloto con enorme experiencia como Álvaro Bautista (que lleva ya casi catorce años compitiendo al más alto nivel desde que se proclamara Campeón del Mundo de 125 c.c en 2006, y siete en MotoGP desde que inició su andadura en la máxima categoría en el equipo San Carlo-Honda Gresini en noviembre de 2011) lleva al máximo en cada centímetro de circuito.

Es decir, esta moto de ensueño con la que Ducati Corse inaugura su andadura en el Campeonato del Mundo de Superbike con un modelo propulsado por cuatro cilindros (en vez de dos, ya que desde un punto de vista histórico las motos de carreras bicilíndricas han sido la principal seña de identidad de la empresa de Borgo Panigale), ha superado claramente, pilotada por Álvaro Bautista, tanto en los tramos rectos como en las curvas, a la Kawasaki ZX-10RR montada por el número 1 mundial Jonathan Rea.


– Ducati necesita ganar cuanto antes o bien el Campeonato del Mundo de MotoGP o el Campeonato del Mundo de Superbike.
La extraordinaria labor de Gigi Dall´Igna (General Manager de Ducati Corse), hoy en día probablemente el más eminente experto en desarrollo de motores de Moto GP a nivel mundial, con una gran trayectoria previa en Aprilia, y que ha conseguido preservar la tradicional tremenda potencia, velocidad punta y aceleración de las Ducatis de competición (gracias a sus muy especiales motores desmodrómicos con enormes válvulas de control, cuatro por cada cilindro, y optimizados para conseguir el máximo rendimiento a las revoluciones más altas) añadiendo a la vez una enorme mejora en el paso por curva y fiabilidad de pilotaje, ha tenido como resultado el hecho de que la firma transalpina lleva ya dos años luchando por el Campeonato del Mundo de MotoGP (Andrea Dovizioso ha sido Subcampeón del Mundo durante las temporadas 2017 y 2018, y probablemente habría ganado al menos un mundial de no haber sido por el gran rendimiento de Marc Márquez, hoy por hoy con diferencia el mejor piloto de MotoGP y capaz de vencer en cualquier circuito).

Hace 12 años que Ducati no gana un mundial de MotoGP, desde que el gran Casey Stoner se proclamara Campeón del Mundo de MotoGP en 2007 sobre la legendaria Ducati Desmosedici GP7 de 800 c.c preparada por el ingeniero Filippo Preziosi, un auténtico misil cuya conducción era muy abrupta y sólo el genio australiano era capaz de pilotarla.
Por otra parte, Ducati lleva ocho años sin ganar un Mundial de SuperBike desde que Carlos Checa se proclamara Campeón del Mundo de SBK en 2011, y es además con diferencia, la marca más laureada en esta competición, habiendo ganado hasta la fecha nada menos que 14 Campeonatos del Mundo de Superbike (1990, 1991, 1992, 1994, 1995, 1996, 1998, 1999, 2001, 2003, 2004, 2006, 2008 y 2011), con extraordinarios pilotos de la talla de Raymond Roche, Doug Polen, Carl Fogarty, Troy Corser, Troy Bayliss, Neil Hodgson, James Toseland o el propio Carlos Checa).


A mi modesto entender, es muy probable que lo acontecido hoy en Phillip Island signifique un golpe de timón por parte de Ducati, que tendrá muchas opciones de ganar el Campeonato del Mundo de Superbike este año, ya que Álvaro Bautista es un grandísimo piloto con enorme experiencia competitiva, ha estado muchos años luchando a brazo partido contra la élite de MotoGP con opciones de podium en varias carreras y parece que se ha adaptado muy bien a la formidable Ducati Panigale V4 R, tras un ímprobo trabajo previo durante los tests de invierno.

Es importante también no lanzar las campanas al vuelo, ni mucho menos, ni dar ya por campeón del Mundial de SBK 2019 a Álvaro Bautista, porque Jonathan Rea es el vigente monarca, habiendo ganado ya cuatro entorchados en esta competición, posee también muchísima experiencia y es un piloto que entre otras muchas cualidades destaca por su excelente gestión de las carreras.

Además, cada Gran Premio es diferente, ésto acaba de empezar y a buen seguro que Jonathan Rea intentará reaccionar con la mayor rapidez posible, por lo que habrá batallas épicas.
Pero ésta histórica victoria de Álvaro Bautista ha sido muy significativa y claramente reveladora : Ducati Corse va a por todas en este Campeonato del Mundo de Superbike 2019, va a luchar a muerte para ganarlo y ha apostado por la simbiosis entre un gran piloto con mucha carretera corrida en MotoGP y la que es hoy por hoy con diferencia la mejor moto de Superbike del Mundo: la Ducati Panigale V4 R con una planta motriz de referencia y una avanzadísima tecnología en todos y cada uno de los ámbitos importantes, incluyendo una electrónica estado del arte, hasta el punto de que en realidad existe en estos momentos un consenso común por parte de la prensa especializada con respecto a que esta fabulosa máquina trasciende con creces el concepto de moto derivada de las de producción y optimizada al máximo de su potencial, inherente a los modelos de Campeonato del Mundo de SBK, y es en esencia una motocicleta de MotoGP (de hecho, su motor de referencia fue diseñado y desarrollado tomando como base la planta motriz de la Ducati Desmosedici GP15 de hace cuatro años y fue sometido a abundantes tests durante 2018 por Michelle Pirro, piloto probador Ducati de MotoGP) en la que Ducati Corse ha volcado toda su experiencia mecánico-electrónica, telemétrica y know-how adquiridos en la competición reina del motociclismo mundial y cuyo sonido genera oleadas de entusiasmo en las gradas de todos los circuitos en los que corre.

Además, esta victoria prácticamente con certeza supondrá una enorme inyección de moral para Álvaro Bautista, plenamente consciente ya no sólo de que puede vencer a Jonathan Rea, sino de que está en condiciones de hacerlo con solvencia y notable margen de diferencia.
De hecho, ha rodado a gran velocidad sobre el circuito de Phillip Island, realizando todas las trazadas con gran precisión y arrojo, además de apurar al límite las frenadas en las curvas (sobre todo en Lukey Heights, Siberia y Honda Corner) y obtener todo el potencial posible de aceleración del motor desmodrómico V4 de 16 válvulas en los tramos rectos Gardner Straight y entre Southern Loop y Stoner Corner, incrementando su diferencia, vuelta tras vuelta, sobre Jonathan Rea, su compañero de equipo Leon Haslam y Marco Melandri.
Hacía casi 14 años que Álvaro Bautista no disponía de una moto con potencial ganador, desde la Aprilia RS125 con la que se impuso en el mundial del octavo de litro en 2006 con el equipo Master-MVA Aspar Team.

Es una gran oportunidad, Ducati confía plenamente en él, ha puesto en sus manos una moto de ensueño, un equipo de mecánicos, ingenieros electrónicos y telemetristas de primerísimo nivel internacional y Álvaro Bautista se perfila en mi opinión como claro favorito para proclamarse Campeón del Mundo de SBK 2019, aunque no será fácil, porque hay otros circuitos más propicios para Jonathan Rea y su Kawasaki, aunque no es menos cierto que Álvaro Bautista consiguió en su etapa previa en MotoGP muy buenos resultados en trazados no idóneos para Ducati como el Circuito de Sachsenring (en el que sólo existen dos tramos rectos en los que poder aprovechar al máximo la aceleración), donde el año pasado el piloto de Talavera de la Reina tuvo un gran rendimiento en las curvas muy pronunciadas Sternquell, Castrol Omega y Coca-Cola, alcanzando un excelente quinto puesto tras adelantar a Andrea Dovizioso, Jorge Lorenzo y Dani Pedrosa.

Álvaro Bautista ha vuelto a vencer a Jonathan Rea, tras una gran batalla, en la Superpole Race de Phillip Island del Campeonato del Mundo de SBK 2019, con recorrido de diez vueltas.
Ésto tiene un enorme mérito añadido con respecto a la fabulosa carrera realizada ayer por el piloto de Talavera de la Reina y en la que batió a Jonathan Rea con una diferencia de 14.9 segundos, porque superar en una prueba corta a las Kawasakis ZX-10RR del todavía número 1 mundial de SBK y su compañero de escudería Leon Haslam es algo extremadamente difícil, sin olvidar el hecho de que los hombres que pilotan el trío de Yamahas YZF R1 (Alex Lowes, Marco Melandri y Michael Van der Mark) suelen aumentar notablemente su rendimiento en este tipo de contiendas a pocas vueltas.

Jonathan Rea ha salido con el cuchillo entre los dientes, poniéndose en cabeza y rodando a gran velocidad, intentando por todos los medios que Álvaro Bautista no se escapara desde un principio imprimiendo un ritmo tremendo, tal y como hizo ayer, y lo ha conseguido durante las primeras vueltas de carrera, desarrollándose una gran batalla entre ambos pilotos, que se han adelantado varias veces de modo sucesivo.
Álvaro Bautista se ha comportado con notable humildad y oficio, consciente de que Jonathan Rea lo estaba dando todo, y ha entablado dura lucha con él, pero sin forzar al máximo y sin querer ir en cabeza a toda costa, manteniendo además la calma cuando durante los momentos iniciales de carrera Álex Lowes le ha rebasado, hasta que al llegar a la recta de meta, Álvaro Bautista le ha vuelto a adelantar aprovechando la inmensa potencia y aceleración de su Ducati Panigale V4 R.

Jonathan Rea ha batallado hasta la extenuación, tratando por todos los medios de impedir que Álvaro Bautista marcara la pauta y se marchara en solitario, para lo cual el piloto británico ha puesto sobre la pista toda su experiencia y coraje, adelantando al piloto de Talavera de la Reina varias veces, apurando al máximo en las frenadas.
Esta pugna entre Álvaro Bautista y Jonathan Rea ha hecho que ninguno de los dos pudiera desarrollar su ritmo de carrera, lo cual ha beneficiado a León Haslam, que tras una no muy buena salida, ha adelantado a las Yamahas de Alex Lowes y Michael van der Mark, intentando alcanzar a continuación a Álvaro Bautista y Jonathan Rea, aunque sin conseguirlo.

Ambos pilotos han estado además estudiándose mútuamente, hasta que el momento definitivo ha llegado con un brutal adelantamiento (23:4-23:9) de Álvaro Bautista por el interior de la curva a la izquierda del circuito en la vuelta 5, con su Ducati Panigale V4 R realizando la trazada con gran precisión, a aproximadamente medio metro de la Kawasaki ZX-10RR de Jonathan Rea, pasando a liderar la prueba, posición que ha mantenido hasta el final de carrera, llegando primero a meta con una ventaja de 1.176 s sobre Jonathan Rea y 5.072 s sobre Leon Haslam.

Ante el pilotaje no de WorldSBK sino de MotoGP exhibido por Álvaro Bautista y la fabulosa potencia, velocidad punta, poder de aceleración y gran rendimiento en las curvas de la Ducati Panigale V4 R, Jonathan Rea ha realizado una muy precisa lectura de carrera, y plenamente consciente de que no podría alcanzar a Álvaro Bautista (pese a que éste no iba a tope, sino aproximadamente al 90%, gestionando su ritmo, con la prioridad de ganar la carrera y sumar los puntos), ha optado por no forzar su Kawasaki ZX-10RR y asegurar la segunda posición.

Ya tras la primera carrera en la que Álvaro Bautista venció con una insólita ventaja de 14.9 segundos, Jonathan Rea comentó a los medios que tanto Álvaro Bautista como la Panigale V4 R están a otro nivel, pero es que además, durante los minutos previos a la vuelta de calentamiento de esta Superpole Race de Phillip Island , las imágenes de TV han mostrado al piloto británico descansando sobre su moto, con la cabeza apoyada en su casco, muy concentrado y pensativo.

Y es que además del excepcional rendimiento en pista del tándem Álvaro Bautista / Ducati Panigale V4 R, otra de las claves está siendo la excepcional puesta a punto de la moto que están realizando los mecánicos e ingenieros de Ducati Corse, que han optimizado todos y cada uno de los parámetros importantes al estilo de pilotaje de Álvaro Bautista. Y el tuning de esta formidable máquina tampoco es de WorldSBK sino de MotoGP, algo que también ha percibido Jonathan Rea.

Álvaro Bautista cruzando la meta tras vencer en la primera carrera del Mundial WorldSBK en Phillip Island (Australia). Otro de los aspectos clave ha sido la experiencia y habilidad del piloto del Aruba.it Ducati-Racing Team a la hora de preservar el neumático trasero, en simbiosis con una gran tracción mecánica y la configuración en V 90º de la planta motriz, cuya entrega de potencia es mucho más favorable para minimizar el desgaste de rueda.

Álvaro Bautista ha superado todas las expectativas en su debut en el Campeonato del Mundo de Superbikes, logrando el triplete, algo inédito en toda la historia de esta competición, tras vencer en la segunda carrera de Phillip Island (Australia) después de sus triunfos previos en la primera carrera disputada ayer 23 de febrero de 2019 y la Superpole Race celebrada hoy 24 de febrero.

Una vez más, el piloto del equipo Aruba.it Racing-Ducati Team World SBK se ha mostrado intratable, marchándose de sus rivales ya desde la fase inicial de carrera, con una ventaja de 1 s sobre Leon Haslam al final de la primera vuelta, con gran confianza y seguridad, tirando fortísimo del grupo e incrementando su diferencia en aproximadamente 1 segundo por vuelta, de modo que al comienzo de la vuelta 4, su ventaja con respecto a Haslam era de 3.5 s, de tal manera que a partir de esos momentos Leon Haslam, Jonathan Rea, Van der Markt y Marco Melandri decidieron luchar por el segundo y tercer puesto.
En la vuelta 10, la diferencia de Álvaro Bautista era de 8.7 s, que aumentó en la vuelta 12 a 9.5 s y a 11 s en la vuelta 14, mientras muy por detrás de él tenía lugar una gran batalla entre Leon Haslam y Jonathan Rea que se adelantaron mútuamente en varias ocasiones.
La ventaja de Álvaro Bautista llegó a ser de nada menos que 18 segundos en la vuelta 20 y finalmente cruzó la meta tras cubrir la vuelta 22 con una diferencia de 12 s sobre Jonathan Rea (segundo clasificado).

PUNTO DE INFLEXIÓN EN LA HISTORIA DEL CAMPEONATO DEL MUNDO DE SUPERBIKE
Los hechos parecen confirmar que lo acontecido este fin de semana en Phillip Island va a marcar muy probablemente un antes y un después en la Historia del Campeonato del Mundo de SBK, así como un cambio de ciclo.
En este sentido, el puñetazo sobre la mesa por parte de Ducati Corse durante su estreno en esta competición con una moto dotada con planta motriz V4 a 90º, ha sido enormemente efectivo y sobre todo convincente, hasta el punto de que en estos momentos la simbiosis entre Álvaro Bautista (piloto con ADN MotoGP, que ha adquirido una enorme experiencia y capacidad de lucha, enfrentándose durante siete años a los Marc Márquez, Valentino Rossi, Jorge Lorenzo, Andrea Dovizioso, Maverick Viñales, Danilo Petrucci, Johann Zarco, etc) y la inefable Ducati Panigale V4 R, literalmente dan miedo, están generando ya una gran ola de entusiasmo entre los aficionados a las motos de todo el mundo y sobre todo, están revitalizando notablemente una competición cuyo interés había descendido durante los últimos años ante la gran superioridad de Jonathan Rea (ganador de cuatro campeonatos del mundo de SBK consecutivos en 2015, 2016, 2017 y 2018) frente a sus rivales.

Ha habido una gran cantidad de público en Phillip Island, y tras la hazaña realizada por Álvaro Bautista y esta impresionante moto Ducati Panigale V4R ganando las tres competiciones del fin de semana, va a haber muchísima más emoción y diversión para los aficionados, ya que por primera vez desde hace mucho tiempo hay un piloto que puede arrebatarle el título a Jonathan Rea, que parecía poco menos que invencible en WorldSBK.

Por otra parte, muchas personas han manifestado su asombro no sólo por la magnitud de la gesta de Álvaro Bautista en Phillip Island, ganando las tres carreras disputadas, sino especialmente por el modo en que las ha obtenido, con una enorme superioridad y control de los tempos en todo instante, hasta el punto de que se ha escuchado con frecuencia el adjetivo ” inexplicable ” .

Pero la trayectoria diacrónica de Ducati con motos de competición desde los tiempos de los míticos ingenieros Fabio Taglioni y Massimo Bordi hacía previsible lo ocurrido en tierras australianas durante el primer fin de semana de carreras del Campeonato del Mundo de SBK 2019.

Porque desde 1988 hasta 2018 Ducati había utilizado motores desmodrómicos bicilíndricos en sus motos de competición para Campeonato del Mundo de Superbike, con los que ganó 14 títulos mundiales con soberbias máquinas de construcción en gran medida artesanal y avanzadísima mecánica estado del arte como las


Ducati 851 con la que el piloto francés Raymond Roche ganó el Campeonato del Mundo SBK en 1991.
Ducati 851, 888, 916 y 1098R caracterizadas por sus extraodinarias plantas motrices ottovalvole V 90º con dos cilindros y cuatro válvulas por clindro, así como impresionante torque, suavidad de pilotaje y gran potencia y fuerza en las revoluciones medias.

Estos motores generaban un rendimiento global similar al de las motos japonesas de cuatro cilindros de la época para Mundial SBK, pero lo que marcaba la diferencia en favor de las Ducatis era la extensión de formidable potencia en un rango mucho más amplio de rpm, por lo que la mayoría de las veces las bicilíndricas de Borgo Panigale vencieron en carreras de Campeonato del Mundo de Superbikes a excelentes motos V4 como la Honda RC30 de 748 cc (Fred Merkel), Honda RC45 de 749.2 cc (John Kocinski, Colin Edwards) y la Kawasaki ZX7R750 (Scott Russell, Doug Chandler) preparada por el mago norteamericano del tuning Rob Muzzy, Yamaha FZR 750R OWO 1 de 749 cc (Fabrizio Pirovano) y otras, algo que alcanzó su clímax cuando la Ducati 888 ganó 43 de las 52 carreras del Mundial de Superbike disputadas en 1991 y 1992.

Esta gran superioridad de las Ducatis bicilíndricas de Campeonato del Mundo SBK entre 1990 y 2008 frente a las motos japonesas de cuatro cilindros (ganando 14 de los 24 títulos disputados entre 1988 y 2011), estuvo en gran medida fundamentada en una de las mayores proezas tecnológicas en toda la historia del motociclismo y que logró el eminente ingeniero Massimo Bordi : la transición de motos Ducati refrigeradas por aire con dos cilindros y dos válvulas por cilindro a las nuevas Ducati Desmoquattro bicilíndricas refrigeradas por líquido, cuatro válvulas por cilindro e inyección por combustible.

El genio italiano italiano tuvo el talento de aplicar algunos conceptos importantes del motor Cosworth de 1600 c.c, 16 válvulas y 225 CV para fórmula 2 de finales de los años sesenta (que sería posteriormente la base para el motor de tres litros Cosworth DFV 901 V8 de 408 CV para Fórmula 1)

a las motos bicilíndricas Ducati de competición — sobre todo la introducción de dos culatas de cilindro con cuatro válvulas cada una, junto con las excelentes cámaras de combustión de primerísimo nivel que seguían planteamientos Cosworth — y hacerlos sinergizar con el sistema desmodrómico estado del arte (optimizado para evitar pérdias por fricción y aumentar el rendimiento del motor a las máximas revoluciones, consiguiendo a la vez el mejor control y facilidad de pilotaje posibles) añadido por Massimo Bordi (que fue capaz de resolver la gran dificultad técnica del proyecto, mediante un ángulo de 40º entre las válvulas), que además creó una nueva configuración combinada transmisión por cadena y engranaje, todo ello financiado por Giovanni Castiglioni, que impulsó el desarrollo de las Ducati 851, 888 y 916, plenamente consciente de la enorme trascendencia tecnológica de la tesis doctoral de Massimo Bordi ” Diseño de Cabeza de Cilindro Desmoquattro ” en la Universidad de Bolonia en 1978.

Para hacerse una idea de lo que ésto significó para la evolución de las motos Ducatis bicilíndricas de Campeonato del Mundo de Superbike, baste decir que Mario Andretti (1978), Alan Jones (1980), Nelson Piquet (1981) y Keke Rosberg (1983) habían ganado previamente sus Campeonatos del Mundo de Fórmula 1 con motores Cosworth DVF V8, cuya filosofía fue la que Massimo Bordi y Gianluigi Mengoli (gran experto de Ducati Corse en cámaras de combustión y por entonces el referente internacional en este ámbito y que además era el hombre que transfería a metal las ideas del ingeniero de Bevagna, máximo impulsor de la época más gloriosa de Ducati protegida por el holding Cagiva y la adicción motera sin cura posible de Giovanni Castiglione) implementaron en motores pequeños en las nuevas bicilíndricas Ducati de cuatro válvulas por cilindro, que dominaron con diferencia desde principios de los noventa hasta 2011 el WorldSBK con 14 títulos conquistados.

Pero tras el último Campeonato del Mundo de SBK ganado por Carlos Checa en 2013, Ducati ha estado siete años sin haber podido ganar ni un solo título.
Porque, entre otros factores, Ducati había llegado a una cúspide tecnológica con sus motores bicilíndricos de 8 válvulas que ya no permitía extraer más rendimiento de ellos y poder competir con garantías frente a los motores de cuatro cilindros de las motos Kawasaki, Aprilia y Yamaha de SBK, que con Jonathan Rea (2015, 2016, 2017 y 2018), Max Biaggi (2010, 2012), Sylvain Guintoli (2014) y Tom Sykes (2013) han ganado el 95% de los Campeonatos del Mundo de SBK disputados durante los últimos nueve años.

Así pues, tras el diseño y fabricación de la Ducati 1299 Panigale R Final Edition 2017 (última moto bicilíndrica SBK de la firma italiana), la empresa transalpina tomó la decisión de cambiar su rumbo y crear desde cero una moto totalmente nueva con cuatro cilindros en configuración V 90º y 16 válvulas, competitiva a más no poder y con la que ganar de nuevo un Campeonato del Mundo de Superbike.


Y parece claro que lo han conseguido con esta fabulosa Ducati Panigale V4 R tetracilíndrica de 16 válvulas, 168 kg, 998 c.c y 245 CV de potencia con el tuning especial WorldSBK a 16.500 rpm con escape Akrapovic y una velocidad máxima de aproximadamente 330 km/h, lo cual no es en absoluto de extrañar, porque si Ducati ha sido capaz durante décadas de ostentar su hegemonía en WorldSBK con motos bicilíndricas de 8 válvulas (cuatro por cilindro) con ADN propulsor inspirado en los motores Fórmula 1 Cosworth DFV V8 de 2993 c.c, 408 CV a 9,000 rpm y cilindros en ángulo hacia arriba fabricados a partir de 1967 para el equipo Lotus de Colin Chapman (superiores a los Ferrari V12 gracias a su ángulo muy estrecho entre válvulas, sus pistones planos, su colector de admisión muy recto y la muy precisa ubicación de la bujía justo en el centro, optimizando la combustión y un rendimiento más rápido), cabe imaginar las prestaciones estratosféricas que habrán podido obtener en Bolonia con esta nueva Ducati Panigale de cuatro cilindros en V 90º y 16 válvulas (cuatro por cilindro) en cuyo diseño y evolución la empresa motociclística italiana ha utilizado todo el know-how tecnológico, calidad de componentes, ingeniería electrónica y mecánica al más alto nivel de sus Ducati Desmosedici GP17 y GP18 de MotoGP, y que ha sido la sensación de Phillip Phillip Island SBK 2019 en simbiosis con las grandiosas cualidades como piloto de Álvaro Bautista.

Pero esta Ducati Panigale V4 R de 998 c.c de SBK es muy distinta a la original de 1103 c.c, utilizando un embrague en seco en vez del de baño de aceite, además de incorporar alerones parecidos a los utilizados en MotoGP y una geometría (en la que a diferencia de la Ducati Panigale V4 R standard se ha reubicado el depósito de combustible, situándolo bajo el asiento para bajar el centro de gravedad y obtener un óptimo reparto de pesos) similar a la de las Ducati Desmosedici GP18 y GP19.
No obstante, el factor clave desde un punto de vista tecnológico es la obra maestra de Marco Sairu ( Ingeniero Jefe de Proyecto de Planta Motriz para la Ducati Panigale V4R WorldSBK) :


El potentísimo motor desmodrómico Desmosedici Stradale R SBK de 4 cilindros en V 90º, 16 válvulas, 998 c.c y 245 CV a 16.500 rpm en 6ª marcha con escape Akrapovic, muy superior en prestaciones al Desmosedici Stradale 1103 c.c, con una gran eficiencia de toma de aire que permite más rápidas revoluciones del motor así como 2250 rpm más que en dicho modelo, con el que comparte diámetro de 81 mm, pero cuya carrera ha sido modificada a 48.4 mm gracias al nuevo cigüeñal de acero forjado que mueve cuatro bielas de titanio con una longitud entre ejes de 104.3 mm, cada una de las cuales pesa 100 g menos que las bielas de acero usadas por la Panigale V4 standard.


El mencionado cigüeñal de la Ducati Panigale V4 R es una maravilla mecánica y metalúrgica, 1.100 g más ligero que el de la Panigale V4 standard y va montado sobre cojinetes de latón, mientras que los pistones son de aluminio moldeado.
Además, los cuatro árboles de levas del motor Ducati Stradale WorldSBK de 998 c.c generan un notable aumento de sustentación con respecto al motor Stradale de 1103 c.c de la Ducati Panigale original y mueven con gran precisión las 16 válvulas (4 por cilindro) con dimensiones de 34 mm de diámetro las de admisión en titanio y 27.5 mm las de escape en acero.
Ni que decir tiene que su embrague seco es extraordinario, con un soberbio mecanizado realizado a partir de aluminio sólido.
El carenado de la Ducati Panigale V4 R de 998 c.c SBK es también estado del arte, totalmente nuevo, fabricado en fibra de carbono, diseñado por Ducati Corse en colaboración con el Ducati Style Centre, y se ha conseguido en él una sustancial mejora de la eficiencia aerodinámica, potenciada por los dos alerones derivados de la Ducati Desmosedici GP 16 y realizados también con fibra de carbono. Incorpora demás unas branquias laterales que favorecen la refrigeración de su motor V4.

UN GRAN POTENCIAL DE FUTURO
Los indicios apuntan claramente a que Ducati Corse acaba de poner la primera piedra de una revolución tecnológica y de pilotaje que va a afectar plenamente al Campeonato del Mundo de SBK, con un dúo Ducati Panigale V4 R / Álvaro Bautista más propio de MotoGP que de Superbike.
Pese a la enorme espectacularidad y relevancia del triplete logrado por Álvaro Bautista en Phillip Island (Australia) en este primer fin de semana del Mundial SBK 2019, ésto no ha hecho más que empezar y va a catalizar un notable resurgir de esta competición a nivel internacional, incrementará el número de espectadores que asistan a los circuitos y a buen seguro obsequiará a los entusiastas de las carreras de motos con grandes duelos entre Álvaro Bautista y Jonathan Rea.
Lo que está ocurriendo en este Mundial de SBK 2019 es enormemente interesante, ya que además Leon Haslam se encuentra en un gran estado de forma y le está disputando cada metro de asfalto a Jonathan Rea, mientras que por detrás Michael van der Markt, Alex Lowes y Marco Melandri lucharán las más veces por entrar en el pódium.
Hay que tener también presente que Chaz Davies (compañero de equipo de Álvaro Bautista) ha corrido muy mermado físicamente tras sufrir dos recientes lesiones de clavícula, por lo que su rendimiento ha estado lejos del que se le supone, y es previsible que poco a poco mejore sus puestos en carrera, hasta estar de nuevo en condiciones de luchar por entrar en el pódium. No en vano, el gran piloto galés ha sido Subcampeón del Mundo durante las dos pasadas temporadas.

Tras las temporadas 2015 y 2016 en las que Álvaro Bautista tuvo una moto Aprilia RS-GP poco competitiva y muy lejos de su talento como piloto, Gigi Dall´Igna, genio italiano de la mecánica y General manager de Ducati, plenamente conocedor de su enorme potencial, le convenció para fichar por el Ángel Nieto Team de MotoGP, uno de los equipos satélite de la empresa de Borgo Panigale. A patir de esos momentos, Álvaro Bautista corrió con una Ducati Desmosedici GP16, que fue preparada con esmero para su especial estilo de pilotaje, además de permitirle salir de las curvas con una mucho mayor aceleración, y desde entonces mejoró mucho sus posiciones en las carreras de MotoGP, con una muy buena temporada 2017 en la que consiguió un excelente quinto puesto en el Gran Premio de Italia en Mugello (tras Andrea Dovizioso, Maverick Viñales y Danilo Petrucci) y un también muy meritorio cuarto puesto en el Gran Premio de Argentina en Termas de Río Hondo (tras Maverick Viñales, Valentino Rossi y Crutchlow), confirmando posteriormente su gran progresión en 2018 con dos quintos puestos a los mandos de una Ducati Desmosedici GP17 ( en los Grandes Premios MotoGP de Alemania en Sachsenring y Japón en Motegi) y su inolvidable cuarto puesto en Phillip Island (Australia), donde Ducati le eligió para pilotar la Desmosedici GP 18 de Jorge Lorenzo (baja por lesión) y estuvo a punto de batir a Andrea Dovizioso.

Asimismo, hay dos aspectos a cual más relevante que prácticamente con certeza indican que la gesta de Álvaro Bautista en Phillip Island SBK 2019 no ha sido en absoluto flor de un día :

a) Es la primera vez en 12 años que un recién llegado a Campeonato del Mundo de Superbikes vence en su primera carrera. Ésto no ocurría desde que Max Biaggi (Alstare Suzuki Racing Team) ganó la R1 inaugural del Mundial SBK 2007 en el Circuito de Losail (Qatar) el 24 de febrero de 2007 pilotando una Suzuki GSX-R1000.

b) El hecho de que un piloto procedente de MotoGP inicie su andadura en SBK ganando carreras y se proclame finalmente campeón es algo que ha tenido precedentes ilustrativos, como el propio Max Biaggi (que corrió en MotoGP en 2002 siendo Subcampeón del Mundo tras Valentino Rossi, 2003 siendo 3º, 2004 también 3º y 2005 en que fue 5º y que ganaría después dos Campeonatos del Mundo de Superbikes en 2010 y 2012 con Aprilia SRV4), Carlos Checa (que corrió siete temporadas en MotoGP entre 2002 y 2010 y ganó el Mundial de SBK en 2011), Sylvain Guintoli (que militó en MotoGP en 2007, 2008, 2011 ganando después el Mundial de Superbikes en 2014 con el Aprilia Racing Team), y otros.

c) Desde un punto de vista tecnológico, todo lo que está ocurriendo es de un enorme calado : Ducati se aferra a su muy especial sistema de distribución desmodrómico, pero ahora con motores V4 de 16 válvulas (en vez de los tradicionales bicilíndricos V2 de 8 válvulas) también en WorldSBK.

Por increíble que pueda parecer, la empresa de Borgo Panigale (que fabrica unas 53.000 motos al año y que ha tenido un notable incremento de ventas y expansión internacional desde 2015) intenta batir tanto en MotoGP como en WorldSBK a toda la industria motociclística japonesa encarnada por marcas como Honda, Yamaha, Suzuki y Kawasaki, que fabrican muchos millones de motos al año.

Ducati, una empresa relativamente pequeña y que pese a estar integrada en el holding Audi, tiene a su disposición unos recursos económicos, cash-flow y capacidad de inversión en I + D mucho más limitados que las empresas motociclísticas japonesas, va a intentar derrotarles en los circuitos de MotoGP y WorldSBK mediante una sabia combinación de parámetros artesanales de mecánica pura desmodrómica, avanzadísima electrónica, exhaustivos análisis telemétricos y recopilación de datos de todas las motos en ambas categorías, aerodinámica estado del arte y muchas cosas más.

Desmosedici Stradale 998 c.c WorldSBK de 4 cilindros en V 90º, 16 válvulas ( 4 por clindro), 245 CV a 16.500 rpm en 6ª marcha con escape Akrapovic, y diámetro por carrera de 81 x 48.4 mm. Este extraordinario motor desmodrómico propulsor de la Ducati Panigale V4 R a velocidad punta de 330 km/h y pilotada por Álvaro Bautista en Phillip Island (Australia) durante el primer fin de semana del Campeonato del Mundo SBK 2019, ha superado con creces todas las expectativas ya de por sí enormes que habían sido constatadas por la prensa especializada durante el pasado EICMA 2018 en Milán. Es sin duda una planta motriz que inaugura una nueva era en esta competición y lleva la impronta del genio Marco Sairu, Director de Proyectos de Motores de Ducati y que anteriormente fue proyectista de plantas motrices para el equipo de MotoGP, cuya tecnología utilizó en la mejora de la eficiencia de flujo de la Ducati 848, la primera moto de alto rendimiento de la empresa de Borgo Panigale en utilizar embrague húmedo.

Es verdaderamente admirable que Ducati haya conseguido con pequeñas plantas motrices desmodrómicas para motos de carreras mejoras constantes durante sesenta y cuatro años, desde que en 1955 Fabio Taglioni (muy interesado en diseñar culatas de cilindro desmodrómicas para motos de carreras, asombrado ante los resultados obtenidos por el ingeniero alemán Rudolf Uhlenhaut que dominó el Campeonato del Mundo de Fórmula 1 en 1954 y 1955 con su Mercedes Benz W196 Grand Prix con motor desmodrómico de 8 culindros en línea y capacidad de 2.5 litros ) produjera el primer prototipo de Ducati con motor desmodrómico de 125 c.c con triples árboles de levas por cabeza, con dos árboles de levas de apertura externa y un árbol de levas central que cerraba las vávulas con balancines bifurcados, caja de cambios de 5 velocidades y que alcanzaba 14.000 rpm) hasta llegar al momento presente en el que los motores desmodrómicos V4 a 90º de la Ducati Desmosedici GP19 de MotoGP y la Ducati Panigale V4 R de WorldSBK son con diferencia las máquinas más potentes y rápidas del mundo en sus respectivas categorías, además de destacar por una brutal capacidad de aceleración (muy visible en las rectas de los circuitos).
Pero es que además, a base de ímprobo esfuerzo, experiencia y profundísimos conocimientos que tienen como base la mítica Escuela de Mecánica Motociclística de la Universidad de Bolonia, Ducati ha logrado tanto con la Ducati Desmosedici GP19 de Moto GP como con la Ducati Panigale V4 R de WorldSBK una más que sobresaliente simbiosis entre su extraodinaria electrónica y el fabuloso tuning mecánico de los hombres de Ducati Corse, que ha tenido como fruto un impresionante control del carácter abrupto de la aceleración, gracias a la consecución de una idónea inercia del cigüeñal, todo ello sin que tenga lugar merma alguna de la potencia y con una simultánea encomiable preservación de docilidad de máquina.
Un equilibrio dificilísimo de conseguir y en el que Ducati Corse está en estos momentos muy por delante del resto de marcas del sector motociclístico que participan en pruebas de competición.

Por otra parte, pese a ser una moto de cuatro cilindros (y no bicilíndrica como ha sido tradición hasta el año pasado en la firma italiana desde que comenzara su participación en Campeonato del Mundo de Superbikes en 1988), la Ducati Panigale V4 R es una moto totalmente Ducati en cuanto a sus sensaciones de pilotaje, muy intuitiva, dócil y que gira muy bien.

Un modelo que sin lugar a dudas abre una nueva era en las motos Ducati de SBK, muy exuberante en tecnología mecánica y electrónica y con formidable rendimiento en pista. Una moto instintiva que invita a correr.
La Ducati Panigale V4 R es asimismo una moto bellísima, de fastuoso diseño italiano y líneas muy voluptuosas, con geometrías y reparto de pesos muy distintos a los de la Ducati 1299 Panigale R, última bicilíndrica WorldSBK (1.285 c.c, peso de 168 kg, motor de 209 CV a 11.000 rpm y diámetro x carrera de 116 x 60.8 mm, pilotada por Chaz Davies y Marco Melandri en 2018) de la empresa motociclística italiana.

AVANZADÍSIMA AERODINÁMICA
Este es uno de los aspectos más destacados de la Ducati Panigale V4 R WorldSBK de 998 c.c y 245 CV de potencia.
La empresa motociclística italiana inició su senda revolucionaria en esta faceta hace cuatro años con la Ducati Desmosedici GP15, la primera moto desarrollada por Gigi Dall´Igna y su gran equipo de Ducati Corse, y con la que comenzó a vislumbrarse la vuelta de Ducati a la senda del éxito.

Ducati posee una enorme experiencia en este ámbito, en el que ya destacó en gran medida hace doce años con el excelente trabajo del ingeniero aerodinámico (ex-Fórmula 1) Alan Jenkins en la Ducati Desmosedici GP7 de 800 c.c pilotada por Casey Stoner, que se proclamó Campeón del Mundo de MotoGP en 2007. Dicha máquina salvaje de 210 CV de potencia y capaz de alcanzar las 19.500 rpm, estaba totalmente optimizada para obtener máximas prestaciones en potencia, aceleración y velocidad punta (si bien su par motor a bajas rpm era algo escaso), se movía mucho al forzar el chasis multitubular al correr entre aproximadamente 300 km/h y 337 km/h y era extremadamente difícil de controlar en las curvas (únicamente el gran piloto australiano era capaz de hacerlo con sus míticos derrapajes) como consecuencia del incremento del efecto giroscópico al ser su cigüeñal con giro hacia adelante.

Pero en aquel Mundial 2007 de MotoGP ganado por Ducati, además de la emorme pericia como piloto de Casey Stoner y la preparación de moto por parte de Filippo Preziosi, tuvo también mucho que ver la aerodinámica realizada por Alan Jenkins, que dos años después, en 2009 fue el principal artífice en la creación de un chasis y brazo basculante fabricados en fibra de carbono para la Ducati Desmosedici GP9 y estrenados en el GP de Qatar 2009 de MotoGP en el que Casey Stoner venció con rotundidad y sacó provecho de la superior estabilidad y facilidad de pilotaje que ambos recién estrenados elementos conferían a su moto.

Desde entonces, Ducati ha sido en gran medida el referente mundial en cuanto a innovación y excelencia tecnológica en el entorno de motos de carreras de gran potencia y velocidad, gracias a la simbiosis entre su sistema de distribución desmodrómico mediante tren de válvulas, su control de tracción y el uso de fibra de carbono (un material tres veces más fuerte que el acero y cuatro veces más ligero, con características mecánicas similares pero mucha mayor resistencia a los impactos) en los chasis de sus motos de MotoGP.

Asimismo, la constante evolución tecnológica, especialmente en el ámbito computacional, ha permitido el uso de potentísimos ordenadores y softwares especializados estado del arte con los que los ingenieros de Ducati han podido perfilar los ángulos de la fibra de carbono para obtener la máxima eficiencia aerodinámica posible (generando configuraciones específicas de carrocerías optimizadas para conseguir alrededor de la moto una adecuada estela que condicione la resistencia aerodinámica del modo deseado), trascendiendo con creces las cualidades de dureza y peso muy liviano inherentes a este polímero sintético, que se ha convertido además en un factor de gran importancia a la hora de optimizar la armonía de frame mediante tratamientos de material altamente sofisticados, moldeando las piezas hasta lograr las formas más adecuadas para tal objetivo, algo en lo que fue pionero en la firma de Borgo Panigale el trío Alan Jenkins (Ingeniero Aerodinámico), Cristian Gabarini (Jefe de Mecánicos de Casey Stoner) y Vittoriano Guareschi (Piloto Probador y de Desarrollo) durante el Campeonato del Mundo de MotoGP de 2009, en el que se dió inicio además a una nueva filosofía de planta motriz con nueva combinación de airbox y mapping generadora de una curva de potencia más plana así como de una mejora en la suavidad de pilotaje y un aumento de la potencia total.
El uso del chasis de fibra de carbono (en lugar el tradicional chasis Trellis Ducati de acero) supuso una revolución, permitiendo la ubicación de la parte alta del motor al nivel de la columna de dirección.

Pero es que además, ha tenido lugar durante los últimos dos años un salto cuántico cualitativo aerodinámico en las Ducati Desmosedici GP18 y GP19, obra de Edoardo Lenoci (ex ingeniero de Fórmula 1 y Manager de Desarrollo Aerodinámico de Ducati Corse, en notable sinergia con Gigi Dall´Igna), que ha utilizado CFD (Dinámica e Fluido Computerizada) en el diseño del carenado.

Esta revolucionaria tecnología informática evita el tener que diseñar y fabricar prototipos y someterles a prueba en túnel de viento, permitiendo simular con gran precisión en un ordenador las condiciones de pista y el modo en que el flujo de aire entra en contacto con la moto, datos que se aprovechan para conseguir un fabuloso tuning aerodinámico, distinto para cada circuito, y capaz de producir niveles muy eficaces de carga aerodinámica.
Ya desde la temporada 2015 en que Ducati presentó su Desmosedici GP15 con alerones delanteros durante los tests de pretemporada, la firma de Borgo Panigale ha estado constantemente buscando las mejores soluciones aerodinámicas posibles para sus motos de MotoGP, algo que alcanzó su clímax durante los tests de Qatar 2017 en que presentaron la Desmosedici GP17 con espectacular carenado aerodinámico alternativo a los alerones de configuración abierta, aunque finalmente no fue utilizado en carrera.

Por otra parte, los logros aerodinámicos de Ducati son muy meritorios, ya que en este sentido, las motos de MotoGP son mucho más complejas que los coches de Fórmula 1, porque en ellas el centro de gravedad está en constante movimiento y la cantidad de sensaciones que experimenta un piloto de motos es mucho mayor.
Todo este impresionante background aerodinámico y de chasis, constantemente mejorados por Ducati durante los últimos diez años en MotoGP, ha sido aplicado en la Ducati Panigale V4 R WorldSBK de 998 c.c, 245 CV, 16.500 rpm y velocidad máxima de 330 km/h, tal y como puede observarse en su soberbio carenado de fibra de carbono y los alerones también realizados con dicho material y derivados de la Ducati Desmosedici GP16 de MotoGP.

FORMIDABLE PUESTA A PUNTO DE MOTO
Además de las grandes cualidades como piloto de Álvaro Bautista y las especificaciones de la Ducati Panigale V4 R anteriormente mencionadas con respecto a sus 245 CV de potencia, impresionante aceleración, velocidad punta de 330 km/h, extraordinario rendimiento en pista tanto en tramos rectos como curvas, avanzadísima aerodinámica, electrónica estado del arte, etc, existe otro factor decisivo que está convirtiendo al equipo Aruba.it Racing-Ducati Team WorldSBK con Álvaro Bautista y Chaz Davies en el referente a batir del presente Campeonato del Mundo WorldSBK 2019 : la sensacional puesta a punto de la Ducati Panigale V4 R.

Y ésto no es de extrañar, ya que Ducati ha destacado durante su brillante historia por contar en sus filas con legendarios preparadores de motos en distintas cilindradas, autores de tunings incomparables, que gracias a su maestría, pericia, experiencia, profundísimos conocimientos, intuición, pasión, miles de horas trabajando a destajo en taller, de día y de noche, exhaustivas pruebas de banco de potencia y muchísimas más cosas, mejoraban hasta límites increíbles las prestaciones en carrera de las motos que tenían, optimizando todos y cada uno de los parámetros importantes, seleccionando los mejores componentes y piezas posibles para que estas máquinas de ensueño rindieran al máximo en competición.

Por nombrar solo algunos, cabe recordar a :

– Franco Farné, brazo derecho de Fabio Taglioni desde 1955 y hombre clave en el Departamento de I + D de Ducati entre los años cincuenta y los ochenta. Enciclopedia mecánica en sí mismo, dotado con una increíble habilidad, Farné hizo extraordinarios tunings de las Ducatis 250 y 350 (de la que fue creador junto con Reno Leoni) monocilíndricas, con las que ganó muchas carreras en Italia. Posteriormente, a principios de los años setenta, fue el gran probador de motores desmodrómicos bicilíndricos Ducati, consolidando el concepto en banco de potencia, tanto con los excelentes tunings y desarrollo de la Ducati Pantah 500 bicilíndrica de dos válvulas por cilindro (obra maestra de Fabio Taglioni, fabricada entre 1980 y 1986) como con la Ducati 750 de 748 cc V 90º de cuatro válvulas (dos por cilindro) refrigerada por aire y velocidad máxima de 250 km/h con la que Paul Smart ganó la célebre carrera Imola 200 en 1972, pese a que la moto alcanzaba 8250 rpm, era lenta en los giros y parecía demasiado larga y grande en comparación con las máquinas de otras marcas. Pero el magistral tuning de Farné compensó todo ello con una impresionante estabilidad a altas velocidades, un más que notable incremento de la fiabilidad del motor y un cuidadoso uso del embrague que había recomendado al piloto inglés.

Asimismo, Franco Farné fue en 1986 ensamblador del primer motor Ducati Desmoquattro de 748 cc (pionero en la empresa de Borgo Panigale con 4 válvulas por cilindro y refrigerado por líquido) montado en la Ducati 748 IE con inyección electrónica, presentada durante la Carrera de Resistencia Bol d´Or de dicho año en el circuito Paul Ricard, con tres motos pilotadas por Marco Lucchinelli, Joan Garriga y Virginio Ferrari.
Un año después, Franco Farné (gran artífica igualmente de las Ducati F1 Racer y TT, que dominaron sus respectivas categorías) fue también un hombre importante en la superación por primera vez de la barrera de los 100 CV por parte de Ducati con el modelo 851 Desmoquattro de venta al público en 1987.

– Phil Schilling, que en 1977 hizo el tuning de la mítica ” California Hot Rod “, una formidable Ducati 750 bicilíndrica con transmisión por engranajes cónicos, cuya capacidad fue aumentada hasta los 883 cc y que consiguió ganar la carrera de Superbike de Daytona de dicho año, pilotada por Cook Neilson. Esta fue la primera gran victoria de Ducati en los Estados Unidos, y tuve una enorme repercusión mediática.

– Dale Newton, preparador de la Ducati 750 Super Sport del piloto Paul Ritter, con la que consiguió ganar en 1977 abundantes carreras de la Categoría Producción 750 la AFM (Federación Americana de Motociclistas).
También realizó el tuning de la Ducati 900 con la que el mismo piloto venció en la carrera AMA Superbike de 1978 en Sears Point (California).

– Pat Slinn, gran mecánico británico que realizó excelentes tunings a la Ducati Pantah TTF2 bicilíndrica con motor desmodrómico en V 90º , cuatro tiempos de 597 cc, 78 CV de potencia a 10.500 rpm, con un único árbol de levas en cabeza por cilindro, transmisión por correa y refrigerada por aire con la que Tony Rutter ganó cuatro Campeonatos del Mundo TT Formula 2 consecutivos en 1981, 1982, 1983 y 1984. Esta fabulosa moto, considerada una de las máquinas de carreras sobre dos ruedas más bellas y minimalistas jamás creadas, había sido fabricada de modo totalmente artesanal por el Departamento Experimental de Ducati y NCR, aumentando el diámetro un mm con respecto a la versión de calle (consiguiendo así un diámetro x carrera de 81 x 58 mm en vez de 80 x 58 mm) y subiendo la capacidad del motor hasta 597 cc (14 cc más que la versión de calle), además de introducir carburadores de 41 mm en vez de los habituales de 36 mm, un embrague seco con engranajes primarios rectos, un nuevo refrigerador de aceite, un engranaje operativo con frames Verlicchi, ruedas de magnesio y una suspensión trasera individual que sustituía a la original twin-shock.

– Eraldo Ferracci, mago italiano de la mecánica y probablemente el preparador de motos más influyente en toda la historia del WorldSBK, del que ganó el título mundial de 1991 con su mítico equipo Fast by Ferracci y el piloto Doug Polen corriendo con una Ducati 888 bicilíndrica que venció en 17 de las 24 carreras disputadas, con una ventaja de 150 puntos sobre el segundo clasificado.
Posteriormente, el equipo Fast by Ferracci ganaría dos Campeonatos AMA Superbike de Estados Unidos con Doug Polen en 1993 y Troy Corser en 1994.

– Steve Wynne, preparador de la Ducati 900SS de 883 cc y 87 CV no de fábrica (y con 20 CV menos de potencia que la Honda de Phil Read, su máximo rival) y modificada por NCR, con la que Mike Hailwood venció en el Formula 1 TT de la Isla de Man en 1978, durante su célebre regreso a competición, triunfo que confirmaría poco después en Mallory Park.
– Reno Leoni, que fue preparador de motos de Jimmy Adamo, Mike Baldwin, Freddie Spencer y otros, además de ser el máximo experto mundial en tuning de la Ducati 750, con la que consiguió en Estados Unidos una velocidad máxima de 260 km/h en 1981, así como una notable resistencia.
Dos años después, en Europa, Benjamín Grau (con un excepcional pilotaje que utilizaba de modo muy sui generis el freno trasero como control de tracción), Quique de Juan y Luis Miguel Reyes ganarían las 24 Horas de Montjuic con una Ducati 750 bicilíndrica, superando claramente a las motos japonesas Kawasakis, Hondas, Yamahas y Suzukis de cuatro cilindros.

Ya en 1973, Benjamin Grau y Salvador Cañellas habían ganado dicha carrera de resistencia de gran fama internacional utilizando una Ducati 750 SS subida a 860 cc (0:44-046).
Ambos pilotos fueron junto con Víctor Palomo y Ricardo Fargas los españoles pioneros en el uso de motos Ducati en carreras de talla internacional, ya que la firma de Borgo Panigale tenía gran confianza en ellos (incluso Benjamín Grau y Virginio Ferrari estuvieron a punto de ganar el Campeonato de Europa de Resistencia en 1975 con una Ducati 900). Después vendrían Rubén Xaus (Subcampeón del Mundo de Superbikes en 2003, consiguiendo nada menos que quince podiums y 7 victorias, superado únicamente por su compañero de escudería Neil Hodgson), Carlos Checa y otros.

– Ron Angel, importador de las dos primeras Ducatis 750 Sports a Australia, motos que preparó para Kenny Blake, que ganó con ellas muchas carreras de producción en Victoria en 1974 y 1975. Sus tunings eran tan formidables que llegó incluso a superar ligeramente las prestaciones de una Ducati 860 Sports con una Ducati 750 Sports preparada por él con componentes especiales de carreras muy seleccionados.

– Evelio Tejero, preparador de la mítica Ducati 748 verde, cuyo especialísimo tuning de planta motriz convirtió a esta moto en la mejor máquina de su categoría y cilindrada en Europa desde la segunda mitad de la década de los noventa, con imbatibles velocidad y fiabilidad, hasta el punto de que Herri Torrontegui ganó con ella en 1997 el Campeonato de España Supersport de Velocidad.

El fabuloso rendimiento de motor de la obra maestra de Evelio Tejero emanaba de parámetros totalmente artesanales, pasión, cariño a raudales, componentes muy seleccionados, y un inmenso talento y pericia desarrollados durante muchas décadas en taller, oliendo la gasolina y el aceite a diario y en permanente contacto con las motos, algo que también caracterizó a la Ducati 916 que preparó para David Vázquez y con la que el piloto pontevedrés fue Campeón de España en Categoría Sport Production en 1995.
– Bruce Meyers, gran preparador de motos de carreras Ducati 900SS, Ducatis 916 y 996 en Estados Unidos, famoso por aumentar las prestaciones de las motos que toca hasta niveles increíbles, conocidos como Bruce Meyers Performance.
Ha creado abundantes plantas motrices para Walt Siegel Motorcycles.
Es profesor de entrenamiento técnico de Ducati North America.

Posee una gran habilidad en la reducción de peso de volantes de inercia, pistones, así como optimización de levas y culatas de cilindros, sin olvidar su maestría en el pulido de motores, ámbito en el que es un referente internacional, y su pericia aumentando la velocidad de la toma de aire y el desarrollo de potencia en la zona más alta de rpm en sinergia con una leva apropiada.

Pues bien, la Ducati Panigale V4 R que la empresa motociclística italiana ha puesto en manos de Álvaro Bautista (en quien tienen una confianza absoluta, conocedores como son de sus extraordinarias cualidades como piloto y humanas, ya que es un hombre sencillo y humilde ) para que dispute con ella el Campeonato del Mundo de Superbikes es la cúspide evolutiva mecánica y tecnológica de todo el impresionante historial de tuning Ducati de aproximadamente 65 años anteriormente mencionado, hasta el punto de que  el equipo de mecánicos Aruba.it Racing-Ducati (Fabrizio Longhini, Roberto Banci y Alessandro Abbrandini) en estos momentos al servicio del piloto de Talavera de la Reina es probablemente hoy por hoy el más cualificado de WorldSBK.